¡Hola guapísimas! (Y
guapísimos). Mil años sin pasar por aquí, debido a mil cosas que me pasaron y
mil historias que me sirven para escribir mil libros. Peeeero aquí estoy, lista
para recomendarles un libro.
Mi mejor amiga me regaló La lección de August, un libro que sacó
un millón de sentimientos desde mi interior. Había capítulos en los que sentía
empatía, otras una rabia incontrolable hacia el universo, incluso hacia mi, intentando
recordar si es que alguna vez de pequeña me burlé de alguien.
August es un niño de diez
años que fue criado y enseñado por su madre, en su casa. Nunca ha ido a la
escuela. Ustedes se preguntarán la razón, y es que August no es igual a otros
niños, físicamente hablando, porque en su interior es igual a todos: Le
encantan los dulces, celebrar halloween, jugar con su perrita Daisy, ver La
guerra de las Galaxias. August nació con una deformidad en su rostro. Ha sido
sometido a un montón de cirugías para poder mejorar su calidad de vida y aun
así, es observado en la calle, los niños se echan a llorar cuando lo ven y
algunos lo tildan de monstruo. Su vida hasta ahora ha existido en su casa,
rodeado de los cuidados excesivos de sus
padres y de su hermana mayor, pero algo cambiará, y veremos todo ese
cambio en el primer año de escuela de August.
El libro está narrado en
primera persona, pero lo interesante es que vemos las visiones de diferentes
personajes, como por ejemplo las de su hermana Olivia, quien tiene una manera
de explicar los hechos bastante particular. Me gusta la manera en que la autora
aborda los sentimientos de Olivia, sobre todo porque ella ha tenido que cargar
con el peso de tener a un hermano como August. Y no es que sea egoísta,
simplemente a vivido a la sombra de su hermano, siempre en segundo lugar y ella
lo ha asumido desde pequeña.
Los compañeros de August
también aportan lo suyo. Me encanta como maduran los personajes a lo largo de
ese año.
Ya terminando, los dejo con
una frase de August Pullman: Todo el mundo debería recibir una ovación
del público puesto de pie al menos una vez en su vida, porque todos vencemos al
mundo (ejem...ejem... obvio que no lloré en la micro cuando lei esto...yo no lloro...)
Me despido (si alguno desea
ver mi video reseña de este libro, puede buscarme en youtube como Los libros de
Elisa).
¡Mil besos para todos! Y
recuerden, los libros están hechos del mismo material del que se tejen los
sueños.


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